sábado, 28 de marzo de 2015

Seguridad Radiologica del Paciente




Cuando hablamos de seguridad radiológica nos ponemos serios ya que es una de las áreas en la cual tenemos que tener un especial cuidado a la hora de desarrollar nuestra tarea. Los beneficios para la salud de las pruebas de diagnóstico por imagen son un hecho indiscutible en la medicina moderna pero si existiese una exposición médica que no pueda justificarse deberá ser prohibida. Hoy en día se hace mucho hincapié en radioprotección del paciente no debemos confiarnos y ser lo más cautos posibles.

Hay dos principios básicos en radioprotección recomendados por la ICRP (Comisión Internacional de Protección Radiológica) para exposiciones médicas.

  1. La justificación de la práctica (Aplicación de criterios de referencia, selección adecuada de los examenes, guias clinicas, orientación del médico radiólogo, responsabilidad médica ante la irradiación del paciente)

  1. La optimización del proceso de imagen (Dosis de referencia, formación del personal y control de calidad, encargado de seguridad radiológica, aplicación de guías radiológicas, procedimientos y protocolos)

Con la optimización del proceso de imagen tenemos que intentar que las dosis sean lo más bajas posibles sin afectar a la calidad diagnóstica del estudio realizado (criterio ALARA).

Como normas específicas de la radioprotección debemos de tener en cuenta las siguientes consideraciones:
  1. Limitación del tiempo de exposición (disminuyendo el tiempo disminuirá la dosis)
  2. Utilización de pantallas o blindajes de protección (permiten una reducción notable de la dosis recibida por el operador)
  3. Distancia de la fuente radiactiva (la dosis recibida es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia)

Nosotros como responsables de la realización de las pruebas y tenemos que hacer que se cumplan estos criterios y en todo momento velar por la seguridad del paciente dentro de la sala donde se va a realizar la exposición a la radiación. 

Las zonas de trabajo deben de estar debidamente señalizadas tanto para el personal expuesto como para el paciente que sepa que esa puede ser una zona vigilada, controlada, de permanencia limitada o prohibida. El riesgo de que un paciente cuando es llamado a hacer una prueba desde la sala de espera, dependiendo del diseño del servicio, ingrese en una sala que no corresponde es alto por eso se debe señalizar bien las zonas donde puede haber exposición a la radiación.




Siempre que sea posible utilizar el material de blindaje que tenemos en nuestro centro (chalecos plomados, protectores gonadales, collarines de tiroides) tanto para pacientes como acompañantes en caso de ser necesaria su intervención.
Colimar el campo de irradiación siempre, ajustar a la zona que corresponda para así evitar una radiación innecesaria del paciente y una mejora en la calidad de imagen.

En conclusión la exposición del paciente a radiaciones médicas (Rx, Tc, fluoroscopia etc.) como parte de su diagnóstico o tratamiento debe de estar debidamente justificada y a la hora de optimizar las exposiciones que recibe el paciente intentar irradiar lo mínimo posible sin que haya una pérdida de la calidad diagnóstica.


Fuentes: